Nuestros primeros pasos

Nuestra historia comienza en 1998, cuando la empresa Anglo-Swiss abrió la primera oficina europea en Cham, Suiza. El fundador de la compañía, él mismo un inmigrante de Alemania, fue fundamental para convertir a su empresa en una expansión internacional desde el principio. Le debemos más que nuestro nombre, nuestro logotipo y nuestro primer producto a nuestro fundador. Él encarnó muchas de las actitudes y valores clave que forman parte de nuestra cultura corporativa: pragmatismo, flexibilidad, disposición a aprender, una mente abierta y respeto por otras personas y culturas.